La familia mercedaria conmemora hoy la fundación de la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced, nacida del impulso redentor de san Pedro Nolasco y de su compromiso con la liberación de los cautivos. A más de ocho siglos de aquel acontecimiento, la vocación mercedaria continúa invitando a vivir la caridad redentora allí donde la dignidad y la libertad de la persona se encuentran amenazadas.
El 7 de agosto, la Orden de la Merced hace memoria del Venerable Pedro Urraca de la Santísima Trinidad, religioso mercedario que dedicó su vida a la oración, la penitencia, la dirección espiritual y el servicio a los más necesitados. Su testimonio continúa siendo, hasta nuestros días, una invitación a vivir con profundidad el amor a Cristo crucificado y a poner la propia vida al servicio de la redención.
Más de veinte ediciones digitalizadas —algunas de la década del cincuenta— ya están disponibles para hojear en línea. Un reencuentro con la historia de cada generación Nolasquina.
Continúan los secuestros de cristianos en el país africano, alimentados por la permanente inseguridad y la actuación de grupos islamistas y bandas armadas. Cada año, cientos o miles de cristianos son secuestrados, a menudo durante las celebraciones litúrgicas.
